juny 7 2010

El gran error d’ERC

Suposo que és evident la meva distancia ideològica en alguns aspectes amb Esquerra Republicana de Catalunya.

Tot i així, he de dir que amb algunes persones de l’entorn republicà gaudeixo d’una simpatia i una empatia personal molt propera, a banda d’un respecte que sempre he trobat mutu.

A Tarragona, amb persones com el Jean-Marc, el Gerard o el Ramon Maria les converses són cordials i en molts temes coincidents. També, malgrat la competència diària al consistori tarragoní, la relació amb el Sergi i la Rosa he de dir que és força cordial.

En aspectes de manteniment de les formes de convivència, qualitat democràtica, participació ciutadana o disposició al servei públic perfectament podria arribar a acords, pactes i consensos amb els republicans. No així en temes identitaris, per descomptat.

De totes maneres, una de les coses que admirava d’ERC era la defensa que tenia dels pobles oprimits del món. Potser buscant la identificació de Catalunya com a poble oprimit, feien una defensa de, per exemple, els kurds iraquians.

La van fer abans de la primera Guerra del Golf i durant la guerra encapçalada per Bush pare i recolçada pel PSOE de Felipe González. Guerra que va servir per l’alliberament de Kuwait i per l’establiment de sancions per part de Nacions Unides al regim de Saddam Hussein per la utilització d’armes de destrucció massiva contra la població civil a, entre altres, la població de Halabjah.

ERC va seguir defensant el poble kurd els anys noranta, mentre una maleïda taca en un vestit va evitar la aplicació de les sancions de Nacions Unides contra el regim de Saddam.

I arribà el concepte Tripartit.

I arribà l’acord amb un Partit Socialista sense principis i ERC va perdre els principis i abandonà la defensa dels kurds.

El que passà d’ençà és història recent, potser acabada el 25 de gener d’enguany quan el govern iraquià va executar una de les múltiples sentències a mort a Alí el químic per la utilització d’armes de destrucció massiva contra la població civil.

Però a la Història també quedarà com ERC va deixar de defensar una de les seves causes per pactar amb el Partit Socialista.


oct. 19 2009

Cuando la vida no vale nada en Venezuela

Por el apego personal tan especial que le tengo a Venezuela y vía Martha Colmenares, copio un artículo que puede ser de interés.

No lo verán en los telediarios pues tiene mucho más morbo lo que pase en algún high school americano.

Cuando la vida no vale nada

Ana María Valeri

A mi empleada doméstica esta semana le mataron a su hijo. Fue en El Valle. A balazos. Así, como quien mata un animal. Le dieron unos balazos y lo dejaron tendido en el piso. El muchacho tenía veintidós años, vivía con una jovencita y tenía una hija de año y medio. Trabajaba de lunes a sábado y pensaba mudarse de la zona porque varias veces habían intentado robarle la moto que era su única propiedad. A su madre le dijeron que su hijo estaba desaparecido hacía tres días. Ella y sus familiares recorrieron hospitales con la esperanza de encontrarlo, puesto que pensaban que habría tenido algún accidente de tránsito. Nada. Alguien decidió ir a la morgue y preguntar. Allí estaba. De allí avisaron a su madre. Le entregarían el cadáver después de su reconocimiento.

El velorio fue terrible. Hubo que recoger dinero entre familiares y conocidos para enterrarlo. Diez millones y tiene derecho a enterrarse, si no, no hay manera. No hay donde sepultar un hijo que yace sin alma junto con el alma de una madre desgarrada por el dolor. Diez millones o nada. Más adelante habrá que pagar lo que se debe a quienes se compadecieron y prestaron la plata para la sepultura del muchacho.

No hay culpables. No se sabe. Y no pensamos que se sabrá. Será una carpeta más en el archivo criminal de algún organismo del Estado. Caso cerrado. Solo se sabe de la sangre que quedó en las escaleras del cerro. Manchadas con la vida de uno más. Y el agua las borrará dentro de poco. Las huellas de los que trepan a diario las escalinatas se llevarán lo que quedó de un cuerpo baleado. Fin de la historia.

Y con el comienzo de otra semana se escribirán con sangre nuevas historias de muertes, de balas, de cuchilladas, de robos, de secuestros, de zozobras.

Pero terribles no son solo las muertes, lo desgarrador de las tragedias, las realidades que parecen cuentos de terror. Terribles son también los padecimientos de quienes sobreviven a tanto dolor, a tanto sufrimiento, a tanto desconsuelo. Y peor aún es acostumbrarse a conocer todos estos hechos y vivir sabiendo que no hay quien haga nada para solucionar la situación que nos agobia, que acaba con nuestros nervios y con nuestra estabilidad.

Estoy más que segura que si se preguntase qué es lo que más ansiamos los venezolanos la respuesta sería: Vivir. Probablemente no habría que decir que se desea una vivienda mejor, un carro, educar a los hijos, ser rico. No, con toda seguridad imagino que la respuesta rondaría algo más básico, más instintivo, más primitivo: Vivir.

Vivir envuelve planes. Estudiar, trabajar, enamorarse, tener hijos, tener un techo propio, divertirse, disfrutar con los amigos, hacer lo que se quiere, cuando se quiere, como se quiere. En paz. No en medio de la guerra. Con la piel erizada pienso que no hay nada peor que vivir con la angustia de quien vive en un país en guerra. Solo que –imagino- en la guerra se apunta al blanco y se lanza una bomba para destruir el objetivo del enemigo. En nuestro país pareciera que todos somos enemigos. La guerra es contra quien camina en la calle, va a trabajar, habla por celular, se monta en su carro, duerme o ve televisión en su casa.

La guerra es los días laborables, los fines de semana, los días de fiesta. La guerra es en las noches y durante el día. La guerra es siempre. Los muertos son siempre. Y las calles se anegan de lágrimas y de rabia. Y no se hace nada. Sucede que el gobierno no hace nada. Sucede que nos enseñan que la vida no vale nada.

anamariavaleri@gmail.com

El Universal

Sábado 17 de octubre

Vía: Martha Colmenares: Cuando la vida no vale nada

Relacionado:

Martha Colmenares: 154 mil homicidios durante 10 años régimen de Chávez


oct. 2 2009

¿Por qué ha borrado el zapaterismo a Jordi Sevilla de sus blogrolls?

Leo en Santiago González: el ostracismo de izquierdas que las Pajines, Blancos y patulea zapaterista han eliminado a Jordi Sevilla de sus blogrolls.

Si analizamos fríamente la presidencia europea de Hungría y vemos el relevo acontecido, algún malpensado podría pensar que la Unión Europea vaya a exigirle a Rodríguez Zapatero lo mismo: que se haga el hara-kiri político para ceder el testigo a un presidente que no boicotee las reformas que España necesita.

Que Zapatero es un cadáver político retruena estruendosamente en todos los círculos habidos y por haber, dentro pero sobre todo fuera. No en vano, el mismo Obama se hace la foto con la familia Addams Zapatero al igual que con los representantes de Camerún, Vietnam, Bahamas, Armenia, Burundi, Túnez, Mozambique, Angola o Mongolia (no pun intended).

Seguro que en Copenague los representantes de Tokio, Río y Chicago al enterarse de la presencia de Zapatero han pensado que igual ¡no se llevaban los juegos ni ellos!

Pero volvamos al ostracismo al que se ve sometido Sevilla. ¿Desde cuándo se odia en el PSOE a alguien que deja un asiento libre?

Puede que sea la amenaza de rechazo por parte del aparato del partido a un posible sucesor de la ministra antitabaco que pudiera ser puesto por las circunstancias y no por los 400 votos de los compromisarios y compromisarias.

Y es que, ante una moción de censura, muchos en el PSOE querrían hacer limpieza del Zapaterismo, en especial de las Aído, Blanquitos y otros cracks desconocidos.

¿Será Jordi Sevilla ministro de economía impuesto por la UE? Si el ex-Deloitte Péter Oszkó lo es en Hungría, ¿por qué no un ex-PWC en España?

El hecho de que España, entre bancos y administraciones públicas, tenga que pedirle el año que viene al Banco Central Europeo unos ¿cuántos? ¿200.000 millones de euros? puede forzar que las alarmas que ya suenan dentro pero retumban fuera aprieten a España, al Estado Español, a deshacerse de Zapatero. Vamos, lo que hicieron con Gyurcsany. Creer que les impresionaran los gurteles o los millets es bastante ingenuo.

Aunque la pregunta clave es ¿quién será nuestro Bajnai? Porque en un partido de tierra quemada como el PSOE de Zapatero cuesta encontrar un candidato asequible. ¿Quizás alguien del Felipismo? ¿Quizás Carmen Chacón?

De todas maneras, ¿tendrán los grupos parlamentarios españoles las ganas de hacer una moción de censura como la de Budapest? ¿Seguirán aferrándose al zapaterismo por migajas?

¿Dejará el PP, por sentido de Estado, que algo así pase sin pedir elecciones anticipadas?

Después de las diferentes cacerías del zapaterismo y sus acólitos contra el PP, se hace difícil de ver.

De todas maneras, como dice el refrán, no hay onceeme que cien meses dure.