ago. 30 2009

¿Fue George W. Bush un presidente tan malo?

La Internacional Mediática ha conseguido, gracias a su omnipresente operación de caza y captura, conseguir que en la opinión pública quede la opinión de que George Bush ha sido un mal presidente para EEUU y para el mundo.

Es fácil encontrar a cualquiera que te diga que George Bush es malo y no hay humorista progre que se tercie que no haga algún chistecito a colación, con el consiguiente pavloviano aplauso del respetable.

Sin embargo, cuesta un poco más encontrar a alguien con medio argumento.

Algunos, a lo sumo, sostienen el argumento pseudo pacifista y te hacen una remota mención acerca de la Guerra de Irak.

Recordemos que la Guerra de Irak fue apoyada militar y políticamente por la inmensa mayoría de democracias del mundo.

42 democracias apoyaron la foto de las Azores aunque los protagonistas sólo fueran 3 y el anfitrión.

No la apoyaron la Francia de Chirac, amigo personal de Saddam Hussein y financiado por éste durante décadas, ni Bélgica haciendo el tradicional seguidismo de la política exterior francesa; ni la Rusia de Putin, que combate a la Jihad a su manera en Chechenia, ni la Alemania de Schroeder, a la postre retirado con un multimillonario salario por una empresa con intereses a caballo entre Rusia e Irak.

Si la Guerra de Irak fue ratificada por las Naciones Unidas y por la mayoría de votantes libres que, tras echar a Chirac y Schroeder ratificaron a la mayoría de líderes que apoyaron la expulsión del regimen de Saddam, es posible que George Bush no fuera tan malo.

Por supuesto un caso aparte es España.

Pero si aún así supusiéramos que la ONU y los votantes son malos y que las guerras son malas por definición (eso sí, independientemente del que las inicie) nos encontraríamos con una paradoja:

Bill Clinton bombardeó más países en 8 meses que George W. Bush en 8 años, por lo que, siguiendo una lógica pacifista, debería ser mejor W que el perseguidor de becarias ¿no?

El archipopular Barack Hussein Obama sigue presente en Irak según las previsiones de Bush-Cheney y siguiendo el mismo plan. Y no parece que el desmantelamiento de Guantánamo, la cárcel más garantista por menos socialista del archipiélago caribeño, sea todo lo rápido que desearían los defensores de las cárceles socialistas del castrismo.

Alguna paradoja más local es que Zapatero es el presidente del gobierno de toda la democracia que tiene más soldados en el exterior y que vende más armas, superando incluso los tiempos de Felipe González en los que España era el segundo fabricante de minas antipersona del mundo.

Al otro lado, y no sin cierta razón, los que sostienen el argumento económico, acusando a George W. Bush de aumentar el déficit público de EEUU.

Un estudio reciente del que ahora no encuentro el enlace ha analizado los déficits norteamericanos desde la Segunda Guerra Mundial y no parece que George Bush haya superado la media del déficit de ese periodo, aunque sí es cierto que ha sido superior al registrado en otras legislaturas republicanas.

Pues bien, malas noticias, el archipopular Barack Obama ha generado más déficit público en ocho meses que George W. Bush en ocho años.

Es muy posible que el plan de rescate de Bush fuera estratégicamente diseñado para evitar una posible presidencia demócrata con ganas de aumentar el déficit. Con su plan de rescate, Bush calmaba la sed de déficit del Partido Demócrata y, por no imitar a Bush, hubieran controlado el déficit.

Craso error. La sed de déficit del Partido Demócrata era insaciable.

Regulares noticias para Europa. EEUU no saldrá con tanta energia comparada de la crisis, lo cual nos hará parecer menos malos.

Mal de muchos ¿consuelo de tontos?


feb. 27 2009

No Child Left Behind se topa con el sectarismo

Ayer me encontré con un compañero de instituto al que había visto por última vez hace varios kilos, muchos años y demasiados pelos.

Enterado de mi condición de concejal del Partido Popular me interroga acerca de mi opinión de Obama por la buena relación que tuvieron la Administración Bush y el Gobierno de España hasta la llegada del antiamericano Rodríguez.

Le comento que promete bastante el presidente 44 y que el Gobierno de España que presidía Aznar tuvo buenas relaciones tanto con Bill Clinton como con George W. Bush. Y como las tendría seguramente con Barack H. Obama.

La persona que le acompañaba hizo un comentario bastante poco pensado acerca de que George W. Bush era el peor político de la Historia.

Pese a que cualquier atisbo de convicción era inexistente por la indumentaria del sujeto me limité a un “todos tienen sus cosas buenas y sus cosas malas”.

Batallador como buen progresista, me respondió sin dudarlo que era imposible que de George W. Bush se pudiera decir algo bueno.

Dudando entre dejarlo correr o entrar al trapo decidí, como buen Sagitario, entrar al trapo.

Le hice referencia al “No Child Left Behind“, una de las primeras leyes aprobadas por George W. Bush y que le ha convertido en el Jefe de Estado que más ha invertido en educación en la historia de la humanidad.

Sin embargo, tampoco le pareció algo bueno de Bush.  No por el hecho de que le parecía malo destinar dinero público para la educación; ni siquiera por creer que fuera mentira; simplemente soltó que si lo había hecho Bush no podía ser bueno, que si Guantánamo, que si Irak. Medio indignado rebufó un despido y nos dejó.

Mi antiguo compañero de clase que sólo ha recibido influencias progresistas y se considera, por tanto, de Izquierdas simplemente me reconoció que “no lo sabía”.

A veces a los políticos no se les juzga por su aportación global a su comunidad.

Lo que hay que preguntarse de un político es: ¿su gente vive mejor cuando se va que cuando llega?

Lo mejor de todo es que cuando el NCLB empiece a dar sus frutos la gente anotará los triunfos en la cuenta de Obama.

Los mismos que son incapaces de asociar gran parte de la crisis que asola España a los sucesivos desastres educativos en los que nos ha sumergido el PSOE.