¿Por qué ha borrado el zapaterismo a Jordi Sevilla de sus blogrolls?
Leo en Santiago González: el ostracismo de izquierdas que las Pajines, Blancos y patulea zapaterista han eliminado a Jordi Sevilla de sus blogrolls.
Si analizamos fríamente la presidencia europea de Hungría y vemos el relevo acontecido, algún malpensado podría pensar que la Unión Europea vaya a exigirle a Rodríguez Zapatero lo mismo: que se haga el hara-kiri político para ceder el testigo a un presidente que no boicotee las reformas que España necesita.
Que Zapatero es un cadáver político retruena estruendosamente en todos los círculos habidos y por haber, dentro pero sobre todo fuera. No en vano, el mismo Obama se hace la foto con la familia Addams Zapatero al igual que con los representantes de Camerún, Vietnam, Bahamas, Armenia, Burundi, Túnez, Mozambique, Angola o Mongolia (no pun intended).
Seguro que en Copenague los representantes de Tokio, Río y Chicago al enterarse de la presencia de Zapatero han pensado que igual ¡no se llevaban los juegos ni ellos!
Pero volvamos al ostracismo al que se ve sometido Sevilla. ¿Desde cuándo se odia en el PSOE a alguien que deja un asiento libre?
Puede que sea la amenaza de rechazo por parte del aparato del partido a un posible sucesor de la ministra antitabaco que pudiera ser puesto por las circunstancias y no por los 400 votos de los compromisarios y compromisarias.
Y es que, ante una moción de censura, muchos en el PSOE querrían hacer limpieza del Zapaterismo, en especial de las Aído, Blanquitos y otros cracks desconocidos.
¿Será Jordi Sevilla ministro de economía impuesto por la UE? Si el ex-Deloitte Péter Oszkó lo es en Hungría, ¿por qué no un ex-PWC en España?
El hecho de que España, entre bancos y administraciones públicas, tenga que pedirle el año que viene al Banco Central Europeo unos ¿cuántos? ¿200.000 millones de euros? puede forzar que las alarmas que ya suenan dentro pero retumban fuera aprieten a España, al Estado Español, a deshacerse de Zapatero. Vamos, lo que hicieron con Gyurcsany. Creer que les impresionaran los gurteles o los millets es bastante ingenuo.
Aunque la pregunta clave es ¿quién será nuestro Bajnai? Porque en un partido de tierra quemada como el PSOE de Zapatero cuesta encontrar un candidato asequible. ¿Quizás alguien del Felipismo? ¿Quizás Carmen Chacón?
De todas maneras, ¿tendrán los grupos parlamentarios españoles las ganas de hacer una moción de censura como la de Budapest? ¿Seguirán aferrándose al zapaterismo por migajas?
¿Dejará el PP, por sentido de Estado, que algo así pase sin pedir elecciones anticipadas?
Después de las diferentes cacerías del zapaterismo y sus acólitos contra el PP, se hace difícil de ver.
De todas maneras, como dice el refrán, no hay onceeme que cien meses dure.