Me envía Guillermo un reportaje en El Pais acerca del último libro de Barbara Ehrenreich “La trampa del pensamiento positivo”.
Reconozco que su lectura me ha resultado sorprendente así que procedo a fiskearlo:
Primero nos atiza unos mitos sacados de vete tú a saber qué manual de autoayuda:
“Si tienes cáncer y no te curas es porque no tienes una actitud positiva; si te despiden de tu trabajo y no encuentras otro es por la misma razón; si eres pobre es tu culpa, porque odias la riqueza”.
Para luego decir que “adora desmontar mitos y supercherías como las arriba señaladas”.
Podía haberse puesto también a desmontar los mitos sobre las visitas de Elvis Presley a un supermercado de Alabama o los avistamientos de ovnis en los Monegros porque, entre nosotros, ¿de verdad alguien relevante científicamente defiende que el cáncer se cura con una actitud positiva?
“Es cruel decir a un enfermo o a quien pierde su empleo: ‘trabaja tu actitud”
Aquí empezó mi primera suspicacia. Hombre, no es lo mismo contraer cáncer que perder un trabajo. Igualar ambos acontecimientos es, cuando menos, ridículo. No se puede sostener que es lo mismo que tu organismo genere un exceso de células malignas a que se extinga un contrato laboral entre dos partes, sean cuales sean los motivos.
La escritora cree que esta filosofía está en el origen de la crisis económica.
Reconozco que no me queda claro si pensar que el cáncer se cura con actitud positiva es el causante de la crisis económica o que, como hay una crisis económica, la gente piensa que el cáncer se cura con una actitud positiva.
dio una conferencia […] insistiendo en que no es cierto que el vaso siempre esté medio lleno, nunca medio vacío
¿De verdad hay que insistir en eso? ¿Luego con qué siguió? ¿El fútbol es así? ¿Gana quien más goles mete?
Ehrenreich tuvo cáncer de mama y le irritó profundamente el activismo positivo del que se vio rodeada durante su enfermedad
Totalmente comprensible, pero de ahí a pensar que todo el mundo es “activista positivo” (sic) va un trecho.
descubrió que se trataba de un auténtico movimiento social
Ignoro cuál es la definición de movimiento social, sinceramente. ¿Forman un movimiento social los que creen haber visto ovnis en los Monegros?
Su teoría es que no es más que una treta para justificar las desigualdades.
¿Mande? O sea que, con la malévola intención de justificar las desigualdades ¿alguien se ha inventado que el cáncer se cura con actitud positiva? Ya me lo imagino: chaqué, panza, sombrero de copa, habano y cristalinos con el signo del dólar de paseo por los hospitales disfrutando de la desigualdad y humillando/engañando a los pobres enfermos.
Como veo en el reportaje y sus enlaces, El Pais define a la señora Ehrenreich como “ensayista, activista social, analista política y crítica social”. Vaya lo que resumiendo se llama “progre”. Y he ahí el meollo de la cuestión del reportaje (ignoro si es voluntad de la escritora transmitir ese mensaje o es cocina del redactor): vincular cualquier asunto con la agenda progre, en este caso la desigualdad. Eso sí, el despiste de la izquierda se hace evidente metiendo con calzador la desigualdad en el positivismo cura-cánceres.
“Me irritó mucho esta filosofía, porque suponía que yo era responsable de mi enfermedad.”
Desconozco el positivismo cura-cánceres pero no parece culpar a la persona de la enfermedad sino sugerir que su cura está en la actitud, que no es lo mismo. Puedo equivocarme.
Cuando empecé a investigar sobre el problema de los ejecutivos que perdían su empleo me di cuenta de que era lo mismo que con el cáncer: si te han despedido es porque no tienes un pensamiento positivo
Primero, y sin ánimo de parecer frívolo, no parece que un pensamiento negativo sea la mejor estrategia para conservar un empleo.
Segundo, me gustaría que publicara los datos de su presunta investigación:
• ¿A cuántos ejecutivos han despedido por su actitud?
• ¿A cuántos ejecutivos han despedido por no cumplir sus objetivos empresariales?
• ¿A cuántos ejecutivos han despedido por problemas financieros de la empresa?
No sé, pero me da la sensación de que tal estudio no existe y que simplemente intenta vincularse a los ejecutivos emocionalmente. Ignoro por qué ha elegido a los ejecutivos sobre todo teniendo en cuenta que el progresismo siempre busca agraviados y no parece que los ejecutivos de las grandes empresas sean los agraviados de la tierra.
si no encuentras trabajo es porque no has visto lo que de positivo tiene esta oportunidad
En mi humilde opinión, no tener empleo es una oportunidad casi obligada para buscar otro empleo y que una actitud positiva siempre te ayudará más a encontrar un empleo que una actitud negativa. Puedo equivocarme.
Además, sigo sin verle la relación a perder un empleo de ejecutivo a desarrollar un cáncer, francamente.
se ha creado una gigantesca industria que básicamente consiste en decir que uno puede conseguirlo todo si solo cambia su manera de pensar
¿A qué le llama gigantesca industria? ¿A los libros de autoayuda? ¿En serio?
¿Su libro pertenece a alguna gigantesca industria? O es que lo de gigantesca industria sólo aplica cuando no eres progre y sólo buscas un beneficio económico y no la mega-solidaridad que los progres siempre se otorgan ellos mismos?
Es simplemente cruel decirle a alguien que ha perdido su trabajo o a quien le han diagnosticado una enfermedad importante que debe trabajar en su actitud”.
No me parece cruel decirle a alguien con actitud negativa que puede mejorar su actitud, francamente, sea en un cáncer, en un despido o en una mala partida de póquer.
Sí me parece cruel decirle a alguien que hay una especie de conspiración para manipularle con el fin de “justificar las desigualdades”. Me parece cruel intentar imponer la agenda política progresista en los peores momentos de las personas. Como esa fea costumbre progresista de organizar un concierto o un festival “solidario” a las pocas horas de suceder una tragedia en alguna parte desconocida del planeta.
Uno de los rasgos esenciales del progresismo es el de creerse en el monopolio de los buenos sentimientos: si no evangelizas los prejuicios progres es que albergas malos sentimientos. No importan los resultados ni las realidades.
Evidentemente, entre las personas que creen que una actitud positiva puede curar el cáncer habrá buenas personas, gente rara, frikis e incluso gente moderada convencida del poder curativo del cerebro humano con algún argumento pseudo-científico.
Y seguro que también hay algún sonado que quiere perjudicar a los enfermos engañándoles pero entonces el pensamiento positivo sale de escena porque un malnacido es un malnacido utilice las herramientas que utilice.
Es más, seguramente haya algún sonado que defienda el socialismo sabedor de que lleva a las sociedades a la miseria pero creo que la mayoría de gente que defiende el socialismo (como la mayoría de la gente que defiende el positivismo cura-cánceres) lo hace de buena fe por equivocados que puedan estar.
Esta filosofía está en el origen del desbarajuste económico y financiero que ha provocado la crisis. “A principios de la década de 1980 hubo un cambio profundo en la cultura de las grandes empresas norteamericanas, consistente en abandonar la racionalidad de manera plenamente consciente. ‘No queremos pensar demasiado. Un auténtico líder no tiene que pensar demasiado porque es alguien genial que debe seguir su inspiración’, decían. Todo lo que hasta entonces se había hecho: analizar los riesgos y estudiar las distintas opciones ya no servía, la palabra clave era carisma: las cualidades carismáticas del líder. Sobre este principio se creó una cultura del negocio que lleva a los empleados a retiros sobre el espiritualismo de los nativos americanos…”.
No estaría mal que nos pusiera algún ejemplo de gran empresa que ya no analice los riesgos y que no estudie las distintas opciones. Incluso Apple, que basa gran parte de su éxito en el carisma del difunto Steve Jobs, hace análisis de riesgos y estudia distintas opciones.
Para Ehrenreich, los líderes empresariales y financieros que nos han llevado a esta situación son gente que vive en otro mundo.
No estaría mal que nos pusiera algún ejemplo. Un poquito de razonamiento de sus consignas no perjudicaría para nada el destino ideológico del descarrilado tren progresista.
Por poner un ejemplo, los líderes políticos en el mundo gastan más que todos los líderes empresariales y financieros y, además, regulan sobre todo aquello que no gastan. Con una diferencia fundamental: a los líderes empresariales y financieros la gente les da su dinero de manera voluntaria pero si la gente no le da su dinero a los líderes políticos, se van a la cárcel.
“Cuando vales cientos de millones de dólares no ocupas el mismo mundo que la gente corriente; [de cajón] no vas en vuelos comerciales, usas el helicóptero en la ciudad, te alojas solo en hoteles de cinco estrellas, vives en una burbuja en la que todo lo que deseas se hace realidad [¿seguro? ¿por qué Bill Gates no ha podido curar la malaria?]. Si estás en tu casa de Palm Beach y piensas que no tienes un buen borgoña para ofrecer a tus invitados, mandas a un empleado en tu avión privado a tu casa en la Costa Este para que traiga unas cuantas cajas a tiempo para la cena [¿qué diferencia cualitativa hay entre eso y pedir una pizza?]. Es mágico. Porque además esta gente es más rica que nunca y tiene auténticos poderes mágicos comparado con nosotros”.
Pero, ¿en qué círculos se mueve esta mujer?
¿Le habrá explicado alguien que los que van en jet privado en España son Rubalcaba y Blanco? ¿Qué Obama tiene el Air Force One? ¿Que desde esos aviones pueden prohibir el borgoña, los aviones, las cajas y hasta las cenas?
Y ahora en serio, ¿el dinero da poderes mágicos?
Esta es otra de las esencias del progresismo, una adoración infinita al dinero y al lujo. Con un detalle: lujo sólo para las élites progres; para los “parias de la tierra”, edificios soviéticos y cartillas de racionamiento. Eso sí, siempre exhibiendo de manera pornográfica dosis infinitas de solidaridad en busca de la igualdad.
Por cierto, en realidad (casi) todo el mundo es más rico que nunca gracias al desarrollo tecnológico que han traído esas grandes empresas “tan malas y codiciosas”.
las soluciones al desbarajuste no tienen por qué ser demasiado radicales y que lo que exigen los jóvenes indignados es perfectamente razonable.
Debería decir cuáles son las soluciones que exigen los indignados porque al no ser un movimiento legalmente constituido es difícil saber cuáles son. O al menos que nos diera una pista sobre las que ella encuentra razonables.
Por ejemplo, el movimiento en España pide un sistema electoral de listas abiertas mientras que en Grecia no lo pide porque en el sistema electoral griego los votantes ya eligen el orden de los candidatos en la lista que escogen (y se aplica D´Hondt para la distribución de escaños).
Otra más de las esencias del progresismo del siglo XXI: el relativismo. Si una solución es buena, ¿qué más da que sea radical? Reutilizando el caso del cáncer, seguramente la quimioterapia sea una solución radical pero no por eso dejamos de aplicarla ¿no?
Lo que no se puede ni debe admitir es que todas las soluciones son iguales: unas funcionan y otras no. Y debo confesar en este punto que echo en falta una mención al oxímoron favorito de los progres: consenso científico.
“No se puede tener una economía basada exclusivamente en el juego, ni tampoco es posible mantener una proporción tan alta de pobreza en la población. Está afectando profundamente al sistema. Simplemente hay que parar y razonar. ¿Cómo es posible que funcione el sistema si no hay consumidores? Se ha olvidado el principio básico de Henry Ford, que pensaba que cualquiera de sus empleados debería ser capaz de comprarse uno de sus coches para que realmente su negocio, basado en la producción en cadena, pudiera funcionar”.
¿Juego, pobreza, parar-y-razonar? ¡Me rindo! Reconozco que no entiendo el significado del párrafo. ¿Cuál es el mensaje? Si alguien lo entiende le agradecería una traducción para alguien simple como yo.
Y en concreto: ¿la producción en cadena es causante de la pobreza o viceversa? ¿a qué narices se refiere con economía basada exclusivamente en el juego?
¿Y cómo ha sido posible llegar a este punto? ¿No hay nadie pilotando el avión? “Esto es lo que estamos descubriendo ahora”, responde, “que los grandes chicos listos, los masters del universo son gente de la que es imposible fiarse, y es precisamente a ellos a quienes les dimos nuestra confianza y nuestro dinero. Por eso ahora hay este movimiento de quienes se dan cuenta de que estos tipos son unos timadores y que esto no puede continuar”.
En EEUU eligieron a un piloto llamado Barack Obama. Creo que le conoce bastante gente.
Otra cosa es que los ciudadanos norteamericanos vayan a renovarle la confianza.
Dependerá de los resultados que perciban los ciudadanos. Por cierto, si pierde hará bien en mantener una actitud positiva ante la vida.
En España muchos ciudadanos eligieron a Zapatero y, con todos los respetos, a éste último yo no le di ni mi confianza ni mi dinero: se los cogió él solito.
En una cosa sí que tengo que darle la razón al decir que “estos tipos son unos timadores” en referencia al piloto que ha estado a los mandos de la nave España y es que es cierto que Zapatero es un timador porque nos prometió una utopía de paz mundial y pleno empleo y nos ha dejado una pesadilla de miseria y paro.
Por cierto, el tercer mito del inicio del artículo es desternillante:
si eres pobre es tu culpa, porque odias la riqueza
