En el último Pleno del Ayuntamiento de Tarragona presentamos una moción para debatir el uso del burka en los sitios públicos de Tarragona.
Desde ERC nos llamaron indignos, miserables, irresponsables, demagogos y oportunistas por presentar una moción relativa al burka para, dos días más tarde, presentar una moción relativa al burka.
Ciñéndose a sus prejuicios ideológicos por los que cualquier manifestación de cualquier cultura es respetable, siempre y cuando no sea la nuestra, se posicionaron totalmente en contra de defender la dignidad de la mujer.
Lo más gracioso del tema fue su propuesta para solucionar los problemas de esas mujeres condenadas a una cárcel de tela y rejilla: lo que necesitan esas mujeres no es prohibir el burka sino darles clases de catalán.
Más delirante fue la intervención de la sectaria portavoz socialista, Begoña Floría, que nos acusó, agárrense, de querer prohibir el burka porque somos xenófobos y machistas. Eso fue veinte segundos antes de prohibir el burka en dependencias municipales.

em sembla increible. s’han begut l’enteniment o que? aquests d’esquerra semblaven un altre cosa. quina decepcio.