La ventaja de no tener ni un sólo principio, ni uno, es que fácilmente puedes sustituir tus disfraces ideológicos. De la violencia de asaltar sedes del PP al buenismo-pacifismo más salvaje; del buenismo-pacifismo que vende armas a cualquier dictadura a aliarse con Obama enviando más tropas a Afganistán; del pseudo-social-capitalismo que tejemanejea con empresas al pseudo-keynesian-comunismo del despilfarro sin sentido via obra pública.
Y la que nos puede venir: el antieuropeísmo.
Un precedente: de llevarnos al corazón de Europa a ser repudiado y humillado por Francia, Reino Unido, Italia y Alemania. eso sí, pasando por el lameculismo al Comandante y al Coronel. ¿Del corazón de Europa al corazón del Socialismo?
Así que es muy posible que éste, ígnaro, postmoderno, materialista y gañan hombrecito de León, pasará de llevarnos al corazón de Europa a defender que la culpa de nuestra crisis la tiene el euro, Sarkozy o la Comisión Europea, que tanto da.
La realidad es que puede ser Europa la que le eche a patadas por incompetente y estúpido y por su déficit salvaje provocado por el miedo a lo único que lee: las encuestas.
Y con el gañán, a todos los que le sufrimos.
Mucho cuidado con las señales de antieuropeísmo … no serán casuales.
P.D.: ¡Cómo se echan de menos los 9 billones de pesetas de fondos europeos que despreció el gañán por destruir la herencia de Aznar! Siete planes E destinados a su puta sonrisa. Por favor, ¡que lo echen ya!
