"Me temo que no lo ha entendido usted bien. Yo soy socialista. No pretendo ser cristiano" Bertrand Russell, acusado de ser a un tiempo rico y socialista
Tengo entendido que Enrique Dans puede llegar a colaborar con el PP.
Tenía una entrada preparada al respecto en la que comentaba temas como el Canon Digital, la SGAE, la neutralidad en la red, etcétera, pero como este blog lo utilizo un poco como laboratorio de pruebas (notaréis que hay entradas con todo tipo de tono: megaultracrispadoras y otras muy centristas -sic-) prefería no meterme en jaleos.
Sólo decir que me parecería un fichaje muy interesante sobre todo para un partido que suele ir bastante despistado en estos temas.
El Partido Socialista y sus diferentes marcas blancas y satélites se manifiestan contra la crisis. Así, con un par, de ridículo en ridículo hasta el patetismo sin fronteras.
Sin embargo, es mucho más sangrante la manifestación de la Crisis contra el Tripartit: dos de cada tres empleos destruidos en la Unión Europea los destruye el Partido Socialista.
Y, gracias a los “preocupados por la justicia social”, la deslocalización se va a … ¡Alemania!
Millones de personas y familias están sufriendo en sus carnes la crisis por culpa de Zapatero y sus palmeros.
Esperemos que tras esta lucha entre Socialismo y Crisis que están librando en los campos de batalla de las economías familiares, quede algo que el Partido Popular pueda hacer resurgir de las cenizas.
Un ejemplo positivo lo tuvimos en 1996. Varios ejemplos negativos nos los encontramos en Hispanoamérica.
Pensar que el Partido Socialista no puede empeorar aún más la crisis es de ingenuos.
Desprès del seguit de decepcions en el tema estrella de l’any segons Ballesteros (la macropolítica) la persona més llesta de l’equip de govern recula cap a la micropolítica.
En resum ens ve a dir que l’equip de govern, amb els seus centenars de milions de pressupost:
han fet una revisteta comuna per tots els centres cívics,
han dibuixat els centres cívics en un mapa.
Sí que és cert que si treiem aquests deures i els posem en un examen de quart de primària en diríem que és un examen “per lluir-se”. Dels de treure nota, vaja.
També diu que ha augmentat l’assistència als centre cívics sense explicar-nos les raons que no tenen, car si les tinguessin ja ens les repetirien per terra, mar i aire.
És possible que sigui perquè amb una pujada de l’atur la gent necessita la referència social del centre cívic. Ara mateix em ve al cap de manera tangencial la pel·lícula Full Monty.
La portaveu del govern Ballesteros sap que és millor no ficar-se en camisa d’onze vares i dedicar-se a fer aquestes cosetes que no donen problemes i queden molt bé a la foto.
I, a més, la seva carrera quedarà lliure d’obstacles i desvinculada amb aquest decebedor govern PSC-ERC.
Si hubiera una Izquierda Crítica, como sí hay una Derecha Crítica y muy abundante, algunos se plantearían por qué a determinados cambios o determinados movimientos no les importa hacer un uso masivo de la violencia.
Quizá también deberían preguntarse, precisamente por eso, si el uso de la violencia se debe a la falta de preparación para hacer los cambios de forma pacífica y si esa falta de preparación es la que luego convierte esos cambios en la ruina totalo en poner a sus sociedades víctima a la cola del progreso.
En Galicia el PP puede gobernar con 39/75 al haber arañado dos escaños al hasta ahora Gobierno.
En el País Vasco “las derechas” consiguen 43/75 escaños, un generoso 57% del parlamento.
El PP es clave en el País Vasco pudiendo decidir entre influir a un PSE que se reunió con ETA con oscuridad y alevosía y un PNV al que nos acercan más cosas de las que nos separan. Claro que para tender esos puentes es posible que Juan José Ibarreche no sirva.
Por otra parte, alguien tendría que recordarle a José Luís Rodríguez Zapatero que se cargó a Nicolás Redondo Terreros por su estrategia de acercamiento al PP de Euskadi.
El pacto con el PNV es un pacto más cómodo ideológicamente para el PP y más cuando ETA está fuera de las instituciones. En el País Vasco creo que es necesario un gobierno de bajo perfil y alta gestión y diálogo de verdad que concentre sus esfuerzos en apaciguar la crisis y el crecimiento desmesurado del desempleo al que nos está condenando JLRZ.
El pacto natural del PNV, pese a haber aprobado los presupuestos de JLRZ, es con el PP como en la primera legislatura de Aznar. Sobre todo cuando las conveniencias son mutuas. Diálogo, medidas firmes y mucha lluvia fina.
En Galicia tampoco lo tiene fácil el PP. Tras las exageraciones de PPdG y BNG, Galicia necesita un gobierno austero, centrado en por no decir obsesionado con el progreso y con capacidad de diálogo con todos los sectores sociales, no sólo con los afines o los radicales. Al igual que en el País Vasco, la lucha es contra las medidas irracionales e improvisadas del gobierno de José Luís Rodríguez Zapatero. Y en Galicia hay amplios sectores sociales que necesitan mucha ayuda y mucho progreso.
El PP debe demostrar otra vez que es capaz de gobernar en sociedades con brechas sociales y que sus fórmulas de gobierno son las que mas cohesionan, reducen las brechas sociales (como una y otra vez se demuestra) y hacen avanzar las sociedades gobernadas.
Mientras en la España castigada por JLRZ las desigualdades sociales se están disparando, las CCAA gobernadas por el PP deben dar el do de pecho.