No Child Left Behind se topa con el sectarismo

Ayer me encontré con un compañero de instituto al que había visto por última vez hace varios kilos, muchos años y demasiados pelos.

Enterado de mi condición de concejal del Partido Popular me interroga acerca de mi opinión de Obama por la buena relación que tuvieron la Administración Bush y el Gobierno de España hasta la llegada del antiamericano Rodríguez.

Le comento que promete bastante el presidente 44 y que el Gobierno de España que presidía Aznar tuvo buenas relaciones tanto con Bill Clinton como con George W. Bush. Y como las tendría seguramente con Barack H. Obama.

La persona que le acompañaba hizo un comentario bastante poco pensado acerca de que George W. Bush era el peor político de la Historia.

Pese a que cualquier atisbo de convicción era inexistente por la indumentaria del sujeto me limité a un “todos tienen sus cosas buenas y sus cosas malas”.

Batallador como buen progresista, me respondió sin dudarlo que era imposible que de George W. Bush se pudiera decir algo bueno.

Dudando entre dejarlo correr o entrar al trapo decidí, como buen Sagitario, entrar al trapo.

Le hice referencia al “No Child Left Behind“, una de las primeras leyes aprobadas por George W. Bush y que le ha convertido en el Jefe de Estado que más ha invertido en educación en la historia de la humanidad.

Sin embargo, tampoco le pareció algo bueno de Bush.  No por el hecho de que le parecía malo destinar dinero público para la educación; ni siquiera por creer que fuera mentira; simplemente soltó que si lo había hecho Bush no podía ser bueno, que si Guantánamo, que si Irak. Medio indignado rebufó un despido y nos dejó.

Mi antiguo compañero de clase que sólo ha recibido influencias progresistas y se considera, por tanto, de Izquierdas simplemente me reconoció que “no lo sabía”.

A veces a los políticos no se les juzga por su aportación global a su comunidad.

Lo que hay que preguntarse de un político es: ¿su gente vive mejor cuando se va que cuando llega?

Lo mejor de todo es que cuando el NCLB empiece a dar sus frutos la gente anotará los triunfos en la cuenta de Obama.

Los mismos que son incapaces de asociar gran parte de la crisis que asola España a los sucesivos desastres educativos en los que nos ha sumergido el PSOE.

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3 respuestas a No Child Left Behind se topa con el sectarismo

  1. Pingback: Invertir en educación en tiempos de crisis | Jordi Roca: Politica

  2. Artur dijo:

    Una mentida divulgada mil vegades, acaba essent una realitat. Això és el sectarisme pamfletaire de l’esquerra.

    • Jordi Roca dijo:

      Sectarisme que els serveix per guanyar eleccions, però a l’hora de governar ja sabem què passa.

      Gràcies per la teva visita.