feb. 28 2009

Invertir en educación en tiempos de crisis

Esta mañana he tenido una apasionante conversación con una persona que se autodefine como cristianodemócrata conservadora moderada.

Me comentaba como las organizaciones de asistencia social empiezan a sentirse desbordadas y que, en lugar de gastarse el dinero en arreglar parques y jardines, el gobierno debería gastarlo en asistencia social a desfavorecidos: comedores sociales, albergues, asistencia jurídica y psicológica, etcétera.

Desde mi punto de vista, y así le he respondido, creo que es mejor la estrategia de José Luís Rodríguez Zapatero de invertir en obra pública (Keynesianismo mesetario invasor de competencias que dirían algunos si gobernara el PP).

Mejor que darle a alguien comida o albergue por ser pobre, facilitarle el acceso a un empleo y que se los procure por sí mismo. Una de las frases que llevo oyendo en el PP desde que me afilié es la de que la mejor política social es la que crea empleo.

También le he comentado, al hilo de mi anterior entrada acerca de la iniciativa No Child Left Behind, que creía que mejor que invertir en vallas y construcciones de parques y jardines, era mejor invertir en educación.

Su respuesta, realista a más no poder, apela al cortoplacismo democrático: invertir en educación no nos sacará de la crisis ahora; es algo que teníamos que haber hecho con las “vacas gordas”; y ningún político invertirá en educación pues no da réditos electorales.

Añadir a eso que a la Izquierda sectaria acrítica no le interesa aumentar el aumento intelectual de “las masas” (Marx dixit) y nos encontramos donde nos encontramos, con los profesores manifestándose por cualquier cosa excepto por la educación y los sindicatos manifestándose por cualquier cosa excepto por el empleo y contra el PSOE paro.

Ante tal argumento, apenas dos respuestas:

  • no es verdad que todos los políticos sean cortoplacistas todo el tiempo (así les va)
  • cualquier momento es bueno para hacer una cosa buena

feb. 27 2009

No Child Left Behind se topa con el sectarismo

Ayer me encontré con un compañero de instituto al que había visto por última vez hace varios kilos, muchos años y demasiados pelos.

Enterado de mi condición de concejal del Partido Popular me interroga acerca de mi opinión de Obama por la buena relación que tuvieron la Administración Bush y el Gobierno de España hasta la llegada del antiamericano Rodríguez.

Le comento que promete bastante el presidente 44 y que el Gobierno de España que presidía Aznar tuvo buenas relaciones tanto con Bill Clinton como con George W. Bush. Y como las tendría seguramente con Barack H. Obama.

La persona que le acompañaba hizo un comentario bastante poco pensado acerca de que George W. Bush era el peor político de la Historia.

Pese a que cualquier atisbo de convicción era inexistente por la indumentaria del sujeto me limité a un “todos tienen sus cosas buenas y sus cosas malas”.

Batallador como buen progresista, me respondió sin dudarlo que era imposible que de George W. Bush se pudiera decir algo bueno.

Dudando entre dejarlo correr o entrar al trapo decidí, como buen Sagitario, entrar al trapo.

Le hice referencia al “No Child Left Behind“, una de las primeras leyes aprobadas por George W. Bush y que le ha convertido en el Jefe de Estado que más ha invertido en educación en la historia de la humanidad.

Sin embargo, tampoco le pareció algo bueno de Bush.  No por el hecho de que le parecía malo destinar dinero público para la educación; ni siquiera por creer que fuera mentira; simplemente soltó que si lo había hecho Bush no podía ser bueno, que si Guantánamo, que si Irak. Medio indignado rebufó un despido y nos dejó.

Mi antiguo compañero de clase que sólo ha recibido influencias progresistas y se considera, por tanto, de Izquierdas simplemente me reconoció que “no lo sabía”.

A veces a los políticos no se les juzga por su aportación global a su comunidad.

Lo que hay que preguntarse de un político es: ¿su gente vive mejor cuando se va que cuando llega?

Lo mejor de todo es que cuando el NCLB empiece a dar sus frutos la gente anotará los triunfos en la cuenta de Obama.

Los mismos que son incapaces de asociar gran parte de la crisis que asola España a los sucesivos desastres educativos en los que nos ha sumergido el PSOE.


feb. 24 2009

Los gobiernos cambian sus logotipos

Sacado de algún lúgubre rincón de la Red:

La mascota de los planes de rescate

La mascota de los planes de rescate

El gobierno anunció que va a cambiar su logotipo por un condón.

El condón refleja de manera más precisa la situación politica del gobierno.

Un condón permite la inflación, paraliza la producción, destruye a la siguiente generación, protege a un montón de capullos y te da una falsa sensación de seguridad cuando en realidad te están follando.

¡Aivalaostia! ¡No se puede ser más preciso!