Dice el político más cínico de la Historia que los ciudadanos tienen derecho a tener derechos.
A saber, Zapatero se ha cargado, entre otros:
- el derecho de manifestación, deteniendo ilegalmente a dos manifestantes pacíficos del PP,
- el derecho a llegar a fin de mes.
Es mentira que Zapatero haya creado ningún derecho.
Saltará la horda de pupilos de las madrazas progres con que Zapatero ha traído el derecho al matrimonio para los homosexuales.
Dirán que llamar matrimonio a una unión civil de dos personas del mismo sexo es un derecho y que si estás en contra de llamarle así eres homófobo.
No entraré en que no hay nadie hoy en día que asesine, torture y encarcele a los gays que no sea o socialista o aliado de los socialistas. No es lo que me ocupa en esta entrada.
Pero como tratar el tema de la homosexualidad es un poco delicado por el tradicional maltrato que han sufrido los gays y del que se aprovechan los progres, me voy a permitir una licencia:
Un cerdo es un animal de granja. En concreto es un cuadrúpedo, porque tiene cuatro patas. Los cerdos tienen derecho a no ser maltratados en vida, a no ser sacrificados de manera cruenta y prolongada y a no tener que escuchar frases cursis y cínicas de algún socialista malintencionado.
La gallina es un animal de granja. En concreto es un bípedo, porque tiene dos patas. Las gallinas tienen derecho a no ser maltratadas en vida, a no ser sacrificadas de manera cruenta y prolongada y a no tener que escuchar frases cursis y cínicas de algún socialista malintencionado.
Algún progre asegurará que querer llamar cuadrúpedo a una gallina es “darle” un derecho a la gallina.
Pero no lo es.
No se acerca ni siquiera remotamente a preocuparse por las gallinas.
Claro que seguramente tendré que oír que soy “gallinófobo(¿?)”.
El poder político no da derechos, el poder político debe garantizar los derechos.
Aunque, como con el PSOE y Zapatero, los suele vulnerar.
El gobernante que no lo admita así es un ignorante o un tirano. O ambas cosas.
Y el que quiere jugar con los buenos sentimientos de las personas para hacerles pasar conejo por pavo es de lo peor.