Cuando los ciudadanos adolecen de una cierta desgana por la política o cuando los índices de abstención se disparan, los aficionados a la Política nos dedicamos a buscar “fórmulas de participación” o “mecanismos para una mayor legitimación” de los gobiernos resultantes de la encuesta de las urnas.
No obstante, todas esas innovaciones no atienden a la desgana por la política o los índices de abstención de los lugares donde ya se aplican tales fórmulas y mecanismos.
No entraré en la disquisición sobre las listas abiertas que hemos hecho con Alejandro y su visión de que no se puede permitir que sólo se presenten a las elecciones los que tienen mucho dinero para pagarse las campañas. Él lo explica mucho mejor.
Sin embargo, quiero intentar hacer un análisis intemporal de la situación de la Democracia Española de hoy en día.
Desde 1975 se han sucedido una serie de alternancias políticas. Simplificando, gobernó la derecha (ó centro derecha, como el lector prefiera), luego la izquierda, luego la derecha, ahora la izquierda, pronto la derecha y después, seguramente, la izquierda otra vez.
Visto desde lejos, desde muy lejos, la balsa política española está bastante equilibrada. Unas veces la marea se decanta a la izquierda, para otras tener la marea alta a la derecha. En general, bastante equilibrada.
Las listas abiertas, los mecanismos de participación, la abstención (y ya no digo los POUMs, los párquings, los logos o los autobuses gratuitos) son olas sino salpicaduras dentro de la Historia.
La Tierra tiene aproximadamente unos 4.500 millones de años.
No parece que 32 años sean tantos ¿verdad?

Jordi,
Como todas las cosas las listas abiertas pueden tener sus inconvenientes, pero… son más justas y democráticas que las cerradas.
Conozco la opinión de Alejandro en cuanto al tema y… no me convence hasta el momento.
¿Por qué no listas más amplias y con más capacidad de elegir? De esta forma un candidato con valores morales y defensor a ultranza del capitalismo… sería más votando por mi persona que no un centrista del PP que si oye la palabra Derecha se pone nervioso.
Coincido con Javier. Yo creo que la principal virtud que tendrían las listas abiertas es dar más independencia al legislativo, no como ahora, que el que se mueve no sale en la foto.
Hurtis y Carlos,
Yo prefiero las listas abiertas, pero para eso hay que cambiar radicalmente el sistema: circuscripciones uninominales y sistema mayoritario. Como en los USA o GB. Pero es cambiar de régimen. El sistema parlamentario actual es incompatible con listas abiertas, porque es una partitocracia.
Las listas abiertas en nuestro sistema sólo servirían para falsear la realidad, como las supuestas listas abiertas al Senado. Los partidos buscando famosos, eso es lo que pasaría aquí con listas abiertas, en lugar del dinero buscando a los talentos vocacionales, que es lo que sucede en los USA. Como Obama, Nixon y tantos y tantos políticos de origen humilde. Listas abiertas aquí y ahora no, por Dios, o ya me veo el Congreso lleno de toreros y futbolistas fichados por los partidos. Si ya cuesta ahora destacar en los partidos, no me quiero ni imaginar con listas abiertas sin cultura empresarial como en USA. Reflexionad sobre el tema.
Bones Festes i feliç any nou!
Salutacions!