des. 17 2007

Sobre listas abiertas y democracia

Cuando los ciudadanos adolecen de una cierta desgana por la política o cuando los índices de abstención se disparan, los aficionados a la Política nos dedicamos a buscar “fórmulas de participación” o “mecanismos para una mayor legitimación” de los gobiernos resultantes de la encuesta de las urnas.

No obstante, todas esas innovaciones no atienden a la desgana por la política o los índices de abstención de los lugares donde ya se aplican tales fórmulas y mecanismos.

No entraré en la disquisición sobre las listas abiertas que hemos hecho con Alejandro y su visión de que no se puede permitir que sólo se presenten a las elecciones los que tienen mucho dinero para pagarse las campañas. Él lo explica mucho mejor.

Sin embargo, quiero intentar hacer un análisis intemporal de la situación de la Democracia Española de hoy en día.

Desde 1975 se han sucedido una serie de alternancias políticas. Simplificando, gobernó la derecha (ó centro derecha, como el lector prefiera), luego la izquierda, luego la derecha, ahora la izquierda, pronto la derecha y después, seguramente, la izquierda otra vez.

Visto desde lejos, desde muy lejos, la balsa política española está bastante equilibrada. Unas veces la marea se decanta a la izquierda, para otras tener la marea alta a la derecha. En general, bastante equilibrada.

Las listas abiertas, los mecanismos de participación, la abstención (y ya no digo los POUMs, los párquings, los logos o los autobuses gratuitos) son olas sino salpicaduras dentro de la Historia.

La Tierra tiene aproximadamente unos 4.500 millones de años.

No parece que 32 años sean tantos ¿verdad?